Se que pasó tiempo y no escribí más sobre el estado de Juan! Es que me cuesta encontrar el momento! Hay tanto para hacer!
Septiembre ha sido un mes de cambios.
Por un lado, el neurólogo le cambió a Juan uno de sus
anticonvulsivantes, buscando reducir un poco el número de crisis que tiene. ( Para los que no lo saben Juan tiene muchas
convulsiones. En un día típico puede llegar a tener 14, pero en serie, esto significa que contando todos los movimientos da un total de más de 180. Es mucho.) El cambio fue
Levetiracetam por
Zonisamide, además recibe desde hace años
Topiramato.
Ya pasaron dos semanas desde que llegamos a la dosis máxima del nuevo medicamento y no hemos visto ningún cambio positivo, por el contrario, da la impresión de que las
convulsiones van en aumento, y no solo en cantidad, sino también en intensidad. Pero todavía no quiero tomar ninguna medida. Si le aviso al neurólogo esto que observo, va a querer agregarle alguna otra droga y realmente no quiero. Llegamos a un punto en el que probamos de todo, y nada le detiene los espasmos. No creo que la solución sea seguir agregando
medicamentos que encima de todo lo afectan en otros aspectos.
Por ahora voy a esperar un poco más. Estos días fueron difíciles para Juan porque no se sintió bien, estuvo con vómitos y durmiendo poco y nada, no se que es lo que lo tiene mal, a veces me cuesta darme cuenta de lo que le duele, por más intuición que pueda tener y por más que lo conozca tanto!
De la parte
respiratoria está bastante bien! Mocos, los de siempre.
Después de la última internación tomé la decisión de ¨guardarlo¨ en casa... Solo salimos a la vereda si el sol está lindo, nada de reuniones familiares ni de amigos. No se si con esto voy a evitar que se enferme, algunos pensarán que no está bien! pero sólo nosotros sabemos lo que sufre Juan cuando se enferma. Además quiero que llegue bien para poder ir a Rosario los primeros días de Octubre, porque tenemos una nueva evaluación y entrenamiento de
ABR (
Rehabilitación Biomecánica Avanzada).
Otros cambios de menor importancia:
Nos quedamos sin
terapista ocupacional. Es difícil encontrar a una persona que trabaje bien y que no presione a Juan, que respete sus tiempos y sus ganas...
Nos cambiaron la empresa de internación
domiciliaria. Muchos sabrán que detrás de estas empresas hay gente de todo tipo,
generalmente buscan solo beneficio económico sin importar si la atención del paciente es la adecuada. Es una cruel realidad y una lucha por parte nuestra, los padres, para que respeten la vida nuestro hijo y atiendan sus necesidades.
Cambiando de tema...
Quiero dedicarle una líneas a una
amiguita de Juan que se llama
Coni. Ella viaja en unos días a España, con sus papás
Romi y
Maxi, para empezar un tratamiento prometedor (
Proyecto Foltra).Como familia queremos desearles lo mejor, pedirle a Dios que los acompañe en este ¨viaje a la esperanza¨ y decirles que los queremos mucho! y que los acompañamos desde acá con el corazón!
¨Tendrás confianza, porque hay esperanza.¨ Job 11:18 ( La Biblia)